Capoeira Senzala.net - Mestre Itamar

Classes:
Miércoless de las 18:00h asta las 19h
Martes y Jueves de las 18h asta las 19:30h

A partir de enero de 2017 tambiem tendremos um horário todos loslunes, miércules y viernes de las 19:30h asta las 20:30h

e-mail: itamar.senzala@gmail.com
Tels:
Mestre Itamar (Français) (21) 2547-7513
Carlos Felipe (English) (21) 9431-5914


Mestre Itamar, uno de los fundadores do Grupo Senzala, coordena ocho núcleos del grupo en Francia y outro em Madrid en España. Su academia en Rio de Janeiro se queda en Copacabana en la Calle Pompeu Loureiro 116 en Clube Olímpico. Trabaja con su alumno, Professor Fernando, corda marrom; faixa preta de jiu-jitsu GRACIE.

En el año 1962, un grupo de jóvenes, amantes de la Capoeira , entrenaban en la azotea del edificio donde vivían Paulo y Rafael, en el barrio de las Laranjeiras (naranjeras), en la zona sur de Río de Janeiro. Paulo, que había entrenado Capoeira en Salvador con Mestre Bimba, era quien comandaba los entrenamientos. No era profesor de Capoeira con larga experiencia, pero enseñaba lo que sabía. Hasta entonces, yo no conocía ese grupo. Comencé Capoeira en Lapa, que era el barrio donde vivía en el centro de Río de Janeiro. Un amigo de nombre Paulo Brasil, entrenaba Capoeira con el Profesor Judo, Rudholf Hermany, en la escuela de educación física de la Universidad Federal de Río de Janeiro, que en la época era la universidad de Brasil.

Hermany era campeón de Judo, pero también era amante de la Capoeira y el estilo que practicaba era el llamado Capoeira de Sinhô, de Mestre Sinhozinho. Paulo Brasil era amigo mío, era un poco más viejo que yo, pero salíamos juntos, un día, yendo para la playa de Flamenco, paramos en medio del camino para que el me enseñase algunos movimientos de Capoeira porque yo nunca lo había visto.

Nada mas terminar su demostración, se aproximo un negro, delgado, con una camisa de mangas cortas y nos llamo Play Boys (Muchachos Blancos) y el gentilmente nos pregunto si practicábamos Capoeira, se presentó como un ex alumno de Mestre Maré, de Salvador, y nos dijo que su apodo era Boca. De ahí en adelante entré de cabeza en los entrenamientos con Boca, allí mismo, en los arenales de Flamenco. Con el aprendí a tocar el berimbau y a cantar algunas canciones de Capoeira, y a cada día me interesaba más en aquella arte, para mi hasta entonces desconocida.

Pasados unos tres meses, Boca prometió llevarnos a mi (mestre Itamar) y a Paulo Brasil a un local donde unos Play Boys (como el llamaba a los muchachos blancos) entrenaban Capoeira. Llegamos un pequeño teatro, en el barrio de Botafogo al sur de la ciudad. Allí había un grupo de personas, los mismos que entrenaban en la azotea, de los cuales los que más destacaban fueron: Gato, Gil, Preguiça y los hermanos Rafael y Paulo Flores. Fuimos muy bien recibidos, porque, ninguno de ellos tocaba el berimbau, y cuando oyeron y vieron el berimbau en mis manos estuvieron seguros de que algo iba a cambiar de ahí en adelante.

Ellos entrenaban con un disco de Mestre Bimba, y así fue mi llegada al Grupo Senzala, que en esta época todavía no había sido bautizado con ese nombre “pero ya existía”. Pasé a frecuentar el pequeño local y de ahí nos mudamos para la calle Benjamín Constant, para un pequeño club donde nos prestaban una sala. Nos quedamos poco tiempo, y de ahí fuimos para la Asociación Maranhense , en el largo de Machado, también en la zona sur de la ciudad.

Allí conocimos a Maranhao, profesor de judo, que pasó a formar parte del grupo, como cantor, con una gran voz y como tocador de berimbau. Pasados unos meses nos mudamos una vez más, esta vez para la fundación Getulio Vargas (una facultad), donde teníamos un esquema de dar clase para quien quisiese, a cambio de una pequeña mensualidad. En 1964, fui a Brasilia a visitar a un hermano que vivía allí, y de visita a una academia de Judo fui recibido por el profesor de nombre Miúra que me preguntó si estaba interesado en aprender Judo a lo que respondí que no porque entrenaba capoeira y fue él quien me presentó a un alumno suyo, en esa época cinturón verde llamado Claudio Brasilia, otro apasionado de la capoeira que también entrenaba con un grupo de amigos.

Quedamos para hacer un entrenamiento al día siguiente, y allí conocí a Helio Tabosa, el cual, más tarde, se integró en el grupo siendo el representante del grupo Senzala en Brasilia. Desde que vino a Río de Janeiro para las fiestas de fin de año nos vimos varias veces, y cuando llego la hora de volver a Brasilia, Claudio me presentó a Marcelo Guimaraes (hoy Peixinho, apodo que yo mismo puse) y me pidió que continuase con sus entrenamientos aquí ya que estaba muy interesado.

Así conseguí un compañero más para entrenar, pues Peixinho pasó a hacer todos los entrenamientos en los que yo estaba con Boca al cual también lleve para el grupo. Claudio y yo nos llevábamos muy bien, nos tratábamos como hermanos, y en el segundo viaje que él hizo a Río de Janeiro le llevé a conocer el grupo que una vez más se había mudado, esta vez para el barrio de Cosme Velho y nuestra academia paso a ser un salón de fiestas, en la casa de un amigo llamado Helinho, y Cláudio, también paso a formar parte del grupo. El grupo visitaba frecuentemente las academias de los suburbios donde obteníamos experiencia y también respeto de otros capoeiristas.

Aprendimos mucho con esos viejos maestros que siempre nos recibían con los brazos abiertos, entre ellos, debo resaltar a Mestre Arthur Emídio. En 1965 hicimos nuestra primera exhibición de Capoeira en el club Germania, en Botafogo, y el presentador de la fiesta nos preguntó el nombre del grupo, pues el nos iba a presentar por el nombre, y fue ahí donde surgió el nombre del Grupo Senzala, de improviso. Hicimos varios entrenamientos también en el patio donde practicaban Garrincha y Sorriso, que eran niños todavía. En 1967 fuimos invitados a participar en un evento que sería realizado el día 20 de Junio, llamado “BERIMBAU DE OURO” en las fiestas de Providencia, que en la época era la fiesta por la vuelta de Lagoa Rodrigo de Freitas.

Era una exhibición de grupos, y cada uno debía presentar una pareja que jugaran durante 6 minutos sin parar. El jurado estaba compuesto por un grupo de señores de la Asociación de los Amigos del Folclore. Ganamos este torneo tres veces consecutivas quedándonos con él definitivamente. En 1968 conocimos a Nestor, que estudiaba en la facultad de Ingenieria y fue traído por Gato, que también estudiaba allí. Nestor había sido alumno de mestre Leopoldina. Todavía en 1968, seis años después de la formación del grupo llego Augusto (Baiano Anzol).

Baiano Anzol había sido alumno de Mestre Bimba pero no cantaba, no tocaba ningún instrumento y así no hizo progresos para el grupo Senzala. Escribió un libro, con varias fotos de la época utilizando a un alumno mío llamado Ângelo Gabriel (Biel). En 1971 nos mudamos una vez más de ese lugar para ir a la asociación de los Servidores Civiles de Brasil, en Botafogo. El grupo Senzala ya era nacionalmente conocido y también muy respetado. Debido a que no teníamos un mestre , ni nadie que nos orientase, aprendíamos unos con otros, aprovechando los viajes que algunos hacíamos a Salvador, de donde volvíamos con valiosas informaciones y también con la visita a Río de Janeiro de los Mestres de Bahía, los cuales nos daban un gran apoyo, en especial tengo que citar a Mestre Camisa Roxa, que bajo mi punto de vista, fue el que mas nos ayudó y también a Mestre Itapoa que nos enseñó a danzar la Danza del Maculelê.

En 1973, once años después de la formación del grupo Senzala, a petición de Mestre Camisa Roxa, recibimos a su hermano Camisinha (hoy Mestre Camisa). Camisinha había hecho un curso de formación en la Academia de Mestre Bimba, que según Mestre Itapoa, tenía una duración de cinco meses aproximadamente, tenia 16 años cuando ingresó en el Grupo Senzala. Camisinha se quedó en el grupo Senzala durante 18 años, después salió y formó su propio grupo, Abadá Capoeira. El Grupo Senzala, al no haber tenido mestre, ninguna persona central que dirigiese los entrenamientos, acabó con lo que aprendió de los mestres de los suburbios y de los mestres baianos que venían a Río de Janeiro, creando un estilo que ni era Angola ni era Regional, es lo que llamamos “Capoeira de Senzala” estilo que es utilizado por muchos grupos de Brasil, eficiente, técnico y riguroso.

Cordas rojas fundadores del grupo Senzala en activo: Rafael, Gato, Gil, Garrincha, Sorriso, Itamar, Peixinho. Cordas rojas formados por el grupo Senzala: Toni, Samara, Ramos, Claudio Arruda, Elias, Beto, Feijao y Amendoim, Abutre, Zumbi, Irandir.

A pesar de existir durante tanto tiempo, en la actualidad solo un poco mas de 15 cordas rojas, graduación máxima en el grupo Senzala. El grupo Senzala está entre los mejores del mundo, teniendo en cuenta que algunos grupos, entre ellos Abadá y Capoeira Brasil, se formaron por mestres que salieron del grupo Senzala. La mayoría de los mestres de Senzala tienen un curso superior. Es frecuente escuchar o leer en entrevistas de capoeira a mestres de otros grupos decir llenos de orgullo que: “yo ya fui de el grupo Senzala” y es eso también lo que nos hace creer que todo el esfuerzo realizado valió la pena.

Otros mestres que pertenecieron al grupo Senzala, algunos de ellos abandonaron la Capoeira: Mestre Marrom, Azeite, Borracha, Mosquito, Paulo, Hélio Tabosa. Debo resaltar que personas como Claudio Brasilia, Paulo Flores y Rafael a pesar de estar mermados físicamente tienen la Capoeira y el grupo Senzala en el corazón. Por último tengo que hablar de Preguisa que guardó el trofeo de “Berimbau de Ouro” y que se lo llevó en una ocasión en una mudanza a los Estados Unidos.

Historia del grupo Senzala por Mestre Itamar. Traducido por su alumno Chinchan.